615 millones de personas, según los organizadores, asistieron a la manifestación ultra-católica de Madrid

De "éxito sin precedentes" calficaron ayer sus promotores la celebración en Madrid de la marcha que bajo el lema "Por la Familia Cristiana, la Decencia y las Medias de Felpa" organizaron miembros de la jerarquía eclesiástica y líderes de diversos partidos democráticos, como Fuerza Nueva o los Legionarios de Cristo Rey, y que recorrió las principales calles del centro de la ciudad.

Bajo consignas como "Queremos paz en nuestras familias; a hostias con el matrimonio homosexual", "Yo soy nazi, tu askenazi" y "Gallup, maricón", la marcha discurrió por el centro de la capital sin demasiados incidentes y acabó en la Glorieta del Pez Espada donde se había instalado un escenario para los oradores.

El primero de ellos, el párroco de Navargüey, dejó claro desde el comienzo de qué iba el asunto este de la marcha: "Las hordas sarracenas, capitaneadas por esa reencarnación del maligno llamada ZP, quieren destruir la tradicional figura del matrimonio católico, que es la base fundamental de nuestra convivencia en sociedad. Esa sacrosanta institución es la que garantiza que el maltrato a las mujeres o el abuso de chiquilines queden en la esfera privada, que es donde deben estar, y consigue por ejemplo mantener unidos a una pareja que se odia hasta cumplir sus bodas de platino, sin haberse descerrajado un tiro antes ni nada".

A él le siguieron distintos oradores que desgranaron las virtudes de la vida en el Señor, las bondades del matrimonio heterosexual, si no hay más remedio, y otro destacó lo fresquita que estaba la mañana y lo mal que le habían sentado los churritos del desayuno.

Por último, y ante la polémica suscitada por la tradicional "guerra de cifras" y reseñada en algunos medios de comunicación, un miembro destacado de la Seguridad de la marcha declaró esta mañana: "Las fotografías que aparecen en la web comunista ésa del Manifestómetro son falsas, ya que correspoden a la celebración de la Copa Regional de Carreras de Sacos del mes pasado. Las fotos reales, que pronto verán la luz pública, fueron obtenidas por el mismísimo Meteosat, en un momento en que se despejó el nublado, y según las mismas aún nos quedamos cortos".

Bill Gates invierte millones en un banco de semillas en el Mar de Barents cerca del Océano Ártico, a unos 1.100 kilómetros del Polo Norte, donde también se conservan otros especímenes interesantes para la Ciencia

Svalbard es un árido trozo de roca reivindicado por Noruega y cedido en 1925 por un tratado internacional. En esa isla dejada de la mano de Dios, Bill Gates invierte decenas de sus millones junto con la Fundación Bill & Melinda Gates, el gigante estadounidense del agronegocio DuPont/Pioneer Hi-Bred, uno de los mayores dueños del mundo de semillas de plantas patentadas genéticamente modificadas (OGM) y agroquímicos relacionados; Syngenta, la importante compañía de semillas y agroquímicos basada en Suiza, a través de su Fundación Syngenta; la Fundación Rockefeller, el grupo privado que creó la “revolución genética” con más de 100 millones de dólares de capital semilla desde los años setenta y la CGIAR, la red global creada por la Fundación Rockefeller para promover su ideal de pureza genética mediante el cambio agrícola., entre otros, en lo que llaman ‘el banco semillero del día del juicio final.’ Oficialmente, el proyecto se llama la Cámara Semillera Global Svalbard, y se localiza en la isla noruega de Spitsbergen, parte del grupo de islas Svalbard.

Según ha sabido The Teleplastic Inquirer, a través de uno de los bedeles del Centro, también se conservan para la posteridad la semilla del Diablo, muestras de semen de Bigfoot, de Chupacabras, del Yeti y del Hombre del Saco, así como el cerebelo ultracongelado del extraterrestre de Roswell. Indicar también que es decisivo el aporte nacional a este proyecto, ya que el Centro Español del Menú del Día ha donado para su conservación raciones congeladas de paella, fabada asturiana y pulpo con allioli.